La tarea educativa del tutor. Desafíos para el siglo XXI
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La tutoria es un ámbito tan amplio y variado como las personas mismas a las que va dirigida.En estos momentos a los docentes se nos pide no solo que enseñemos sino que sepamos resolver conflictos, contener situaciones limites, llenar espacios vacíos dejados por otros…desafíos que no podemos eludir pero que nos cuestionan:
¿Cual es la identidad del profesor tutor?
¿Cuales son los limites de su tarea?
¿Como debe capacitarse?
Como contribución a una mayor calidad educativa, APDES pone al alcance de los docentes
LA TAREA EDUCATIVA DEL TUTOR, una suerte de manual que recopila el material elaborado en estos años y que recoge la rica experiencia en tutorias personales, para ponerlo al servicio de futuros tutores, con un lenguaje sencillo y claro, animándoles a que asuman este papel irreemplazable en la educación de sus alumnos
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Cuando a fines de 1955 el gobierno de la Revolución Libertadora dictó el decreto-ley 6.403 de organización universitaria, provocó —sin proponérselo— en una Argentina ya convulsionada por el enfrentamiento entre peronistas y antiperonistas, un nuevo y encendido foco de disturbios. El artículo 28 del decreto, que autorizaba la creación de universidades privadas con la facultad de otorgar títulos habilitantes, dividió por entonces a la sociedad en “laicos” y “libres”, y suscitó ásperas disputas de carácter político, ideológico y religioso que se jalonaron a lo largo de más de tres años, alcanzando su punto culminante durante el primer año del gobierno de Arturo Frondizi.
En estas páginas, y a través del análisis de fuentes variadas y de distinto origen, la autora reconstruye en detalle esas jornadas intensas, y consigue ofrecer una imagen vívida y completa de un conflicto que dio lugar a una de las mayores agitaciones que conoció el movimiento estudiantil argentino a lo largo de su historia.
“He escrito este segundo libro para compartir más de mi historia contigo. Mucho de esto sólo ha aparecido superficialmente en Sobrevivir para contarlo; por eso he querido (…) contar qué sucedió después del genocidio de Ruanda, cuando tuve que luchar por mantener mi relación con Dios, ante todo, en mi corazón. Sin embargo, no escribí Guiada por la fe como un diario cronológico acerca de vivir en un mundo post holocausto. En lugar de eso, quise compartir la epopeya de mi supervivencia a través de una serie de experiencias y recuerdos profundos, conectando y destacando los acontecimientos que influyeron más profundamente en mi crecimiento espiritual”
Cuando tenía veintitrés años, la hermana Guadalupe fue destinada a Belén como parte de la misión apostólica que la Familia Religiosa del Verbo Encarnado realizaba allí. Comenzó entonces una aventura que, catorce años más tarde, la llevaría a Siria, hasta entonces el país más pacífico de Medio Oriente. A los pocos meses de llegar estalló un ataque cruel por parte de grupos islámicos extremos, con los cristianos del país como principales víctimas.
Testigo y protagonista de la fe y la esperanza con la que todos los días los creyentes de Alepo enfrentan la persecución y la muerte, la hermana Guadalupe nos ofrece un relato cargado de historias, imágenes y reflexiones que nos hacen conocer desde adentro una de las peores guerras de la historia.

Jorge soñaba con ser millonario antes de los 30. Tenía todo para lograrlo: familia, educación, mente brillante y tremenda capacidad de esfuerzo y sacrificio. Era una promesa en vida. Pero enfrentó la tentación del dinero y el poder: se dejó seducir por un grupo de empresarios colombianos y puso su cerebro financiero al servicio del narcotráfico internacional. Años después los llamarían el Cartel de Medellín.
Conoció la cárcel, la tortura y la traición. Envidiaba a las personas que podían ser felices con una vida simple. Hoy disfruta del lujo de ser un hombre común. Y comparte su testimonio para ayudar a la gente a no caer en la trampa de buscar sentido donde no hay nada.
«Es un hombre de Dios que me hace mucho bien al alma y a mi vida espiritual», dijo Jorge Mario Bergoglio sobre José María Di Paola, más conocido como padre Pepe.
El lector conocerá un estilo sacerdotal muy cercano al propuesto por el papa Francisco al recorrer junto con Di Paola la Villa 21/24, de Barracas, el día en el que ese sacerdote se despidió de su gente tras ser amenazado de muerte. Será testigo también de los hechos que ayudaron al hijo mayor de una familia de clase media porteña a decidir su vocación, de sus crisis y experiencias en el monte santiagueño.
Con fino sentido de adaptación, a ejemplo de san Pablo, Brochero supo “hacerse todo para todos para ganarlos a todos para Jesucristo”. A lomo de mula recorría incansable los senderos montañosos y los caminos polvorientos de los llanos y sierras cordobeses: para asistir a los enfermos y moribundos, para predicar la palabra divina, para atraer las ovejas descarriadas a la práctica del bien y de la virtud. Sabía meterse a fondo en esas almas sencillas.
Brochero tenía el don de la conversación y lo amoldó al modo de ser gaucho. Unía a su léxico y a su valentía la ironía, la espontaneidad, la ocurrencia “paisana”. Y por encima de todo predicaba con el ejemplo: vivía para los demás. «Los filósofos necesitaron, para la difusión de sus doctrinas, el ‘Pórtico’ y ‘la Escuela’, instalados en el corazón de civilizaciones gloriosas; Brochero tuvo por cátedra el lomo de su mula».















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